Cicliggedon

 

Otra víctima del terror a dos ruedas. A veces me da por pensar que esas cosas tienen mente propia y sed de sangre.

Ayer mismo casi me como el manillar de uno de esos trastos al entrar en el supermercado. Sí, al entrar. La cosa, impulsada por algún odio ultraterreno contra todo ser humano, bajaba por la rampa del super. Llego a entrar un segundo más tarde y al doblar la esquina se me abalanza encima y me la como.

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